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Se muestran los artículos pertenecientes al tema linterna mágica. La vida de los otros![]() De cómo la bondad de un hombre no basta. Match Point![]() Un descarnado revés a Crimen y castigo. La vida secreta de las palabras![]() Cuando recuerdo a Isabel Coixet y ese aire de despiste y de insignificancia que tiene tras sus gafas de pasta, no me explico cómo dentro de esa mujer pueden caber las historias que caben (joder, leo el retrato de Tim Robbins y es que me saco el sombrero: ¿se puede ser más honrado y a la vez más lúcido y a la vez como si eso fuese simplemente la vida pero además precisamente por serlo tan fervorosamente contemplado?). La vida secreta de las palabras es una película absolutamente enorme. Siempre que salgo del cine me quedo callada por lo menos media hora --cosa que intranquiliza bastante a propios y ajenos, pero se trata sencillamente de una dificultad para pasar rápidamente de la concentración a la expansión, para salir de la historia y volver a la calle. Lo de ayer fue, sin embargo, un absoluto anonadamiento. Iba por Aribau como si me hubieran abofeteado, o como si hubieran entrado en algún cuarto que yo tenía reducido a la quietud y lo hubiesen puesto todo patas arriba. Tengo que verla por lo menos dos veces más. Sirenas, cigarras, princesas Si hay algo que me gusta de este tipo es la relación tan particular que tiene con los cuentos de hadas: esa forma de ponerles los pies en la tierra sin que por ello dejen de alumbrar lo más incontaminado del deseo humano (o bien: cómo traficar con mariposas sin que pierdan el polvillo de las alas).Princesas Notas del director El cielo gira El astrónomo aficionado: Los hombres han mirado las estrellas en todas las épocas de su historia. El pastor: Claro, pues si ya estamos en el suelo, tendremos que mirar para arriba. Como dice J., al final, por más elaborado que sea el discurso, uno no puede salir de los mismos cuatro argumentos que esgrimiría un pastor soriano. Con la diferencia de que este, todavía, conserva el digno gesto de no dárselas de listo. El cielo gira Pello Azketa Las tortugas también vuelan De cuando la moral no es un criterio válido y la muerte es un reino más habitable que la vida.Bahman Ghobadi Las tortugas también vuelan El sexto sentido Se preguntaba José Martínez Ruiz qué clase de progreso era aquel que fundamentaba la felicidad de las generaciones futuras sobre el sacrificio de las presentes. Walter Benjamin lo formulaba de otro modo: todo documento de civilización es al mismo tiempo un documento de barbarie.Vuelvo a ver El sexto sentido. Anoto algunas cosas: el íntimo transtorno que puede llegar a causar la empatía (not every gift is a blessing); el temblor de la identidad al descubrir que lo más recóndito de ella misma ha cambiado profundamente en algún lugar lejos de su vigilancia; el espectador abocado a revisar toda la narración bajo el designio de la última vuelta de tuerca, súbitamente creadora de un nuevo punto de vista. Pero sobre todo, una inquietud soterrada cuyos vislumbres se dejan ver durante el avance del otro miedo, más evidente: la asunción de que la vida estadounidense se ha desarrollado sobre el fondo sombrío de un continuo dolor. Dolor históricamente prolongado (no es de extrañar que Manoj Night Shyamalan sea también director de El bosque): qué lucidez la de esa escena en que, a la afirmación de Cole de que la escuela había sido antes un lugar donde "colgaban a la gente", el maestro responde que aquel ha sido el emplazamiento de la corte de Philadelphia, lugar de promulgación de algunas de las primeras leyes de la democracia estadounidense. Eso habría hecho las delicias de Walter. Por supuesto, las otras tres notas también pueden leerse bajo el signo de esta última: la pesadumbre inevitable para el que ha entrevisto los destellos del pequeño secreto histórico que late tras la Declaración de los Derechos Humanos; la irreversible sacudida (lo público siempre acaba intimando con lo privado) para el que llega a saber, a reconocerse en la estirpe de los sacrificados. La casa de las dagas voladoras © 2004 Columbia TriStar FilmsOtra vez Zhang Yimou. La capacidad que tiene este hombre para explorar el alcance olvidado de una palabra. O cómo una película es en realidad el trabajo de un director para revelar todo lo que encierra una pequeña canción tradicional. La casa de las dagas voladoras Diarios de motocicleta la leprosa: La vida es un calvario.el asmático: Sí, es bien jodida: hay que luchar por cada bocanada de aire y mandar al carajo a la muerte. Eso es: un día tras otro. Y en una de esas, cruzar a nado el Amazonas. The Motorcycle Diaries Diarios de motocicleta |
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